El liderazgo
distribuido no significa que cada uno haga lo que quiera; se trata de una
práctica organizada con fines específicos.
- Claridad: define con claridad qué delegas y para qué;
explica el propósito de la tarea y los resultados esperados.
- Responsabilidad final: se delegan tareas y se empodera a
los maestros, pero el director es el responsable de monitorear lo que ocurre.
- Acuerdos: establece acuerdos, tiempos y criterios de
retroalimentación.
- Autonomía progresiva: el director va permitiendo poco a
poco la toma de algunas decisiones, con límites claros.
- Reconoce el apoyo: valora y reconoce a los líderes de
apoyo, motivado la cultura de la corresponsabilidad.
Consejo: al
finalizar la tarea encomendada, no olvides cotejar.
· Los resultados corresponden con la tarea y el tiempo
establecidos.
· Las decisiones tomadas fueron adecuadas dentro de los
límites marcados.
· No hubo quejas o contratiempos al dirigirse a sus
compañeros docentes (en caso de que la tarea involucre la relación con el resto
del equipo).
· Le volvería a pedir su apoyo.