La resistencia al cambio algunas veces refleja el miedo, las malas experiencias, el cansancio o la falta de recursos profesionales y personales, entre otras cosas.
- Tiempo: dedica tiempo a comprender qué hay detrás de esa resistencia. Pon en práctica tu escucha activa para que conozcas los motivos y determines las estrategias.
- Los para qué: explica los motivos del cambio y también los beneficios para el aprendizaje, el alumno y el docente.
- Gradual y realista: es aconsejable avanzar con los cambios de manera gradual y realista, considerando las características del equipo docente y también de las propias.
- Apóyate con otros líderes: identifica a aquellos maestros que son líderes con influencia positiva y conviértelos en tus aliados para lograr los cambios.
Consejo: no trates de vencer la resistencia; transfórmala en compromiso construyendo confianza.